Derecho a la intimidad vs Libertad de expresión
23 May, 2008 por Daniel

Cuando uno escribe en un blog hay veces en las que, por más que uno piense, no viene nada interesante a la cabeza sobre lo que escribir. En esas ocasiones, a veces ocurre que oyes una sola palabra y, de repente, el cerebro se enciende como una bombilla. Este offtopic se corresponde con una de esas ocasiones.
El otro día me dirigía tranquilamente al trabajo escuchando la radio y sintonicé una emisora en la que estaban debatiendo un tema que, por peregrina que pueda parecernos la idea, todos hemos hablado de él y especulado con él. Muchos, incluso, llegan a extremos increíbles por flirtear con la idea.
El fallo
El juicio se ha resuelto recientemente y la señora juez ha fallado a favor de los medios de comunicación, alegando que Telma Ortiz es un personaje público y obligándola a pagar las nada desdeñables costas del juicio. Es decir, algo más de 40.000€. Menuda broma!!!
¿Hasta qué punto somos dueños de nuestra vida? Evidentemente si un personaje de este tipo acude a un acto público, se le podrá fotografiar y sacar en los medios. Pero, ¿a quién le interesa cuando un famoso va a hacer la compra al Mercadona, en chándal y con la cara lavada? ¿Os imagináis tener que estar siempre en perfecto estado de revista por si algún desalmado te saca una foto comprometida?
Por rizar el rizo, ¿y si el famoso se dedica a hacer negocio con su intimidad? ¿Eso significa que no tenga derecho a su intimidad cuando lo desee? En otros países parece ser que se lo toman más en serio, pero en España…Como dice la famosa frase, Spain is different.
La libertad
La mayoría pensaréis que, ni por lo más remoto, nunca os tocará sufrir semejante acoso. Eso supongo que es lo que pensaba Telma Ortiz antes de enterarse que su querida hermana iba a contraer matrimonio con el futuro rey de España. Jamás podrá volver a tener una vida anónima como la que disfrutamos el resto, por mucho que otros deseen lo contrario. Lo que se le ha privado a esta señora es su libertad de elección que, al fin y al cabo, es la única libertad que tenemos.
Otros offtopic:
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Daniel, no estoy de acuerdo con tu planteamiento.
Lo que esta señora quería, era que a priori, un juez dictara un derecho especial a la intimidad. Como si ella fuera diferente al resto de nosotros.
Y lo que el juez le ha dicho es que de eso nanai, usted como todos, si algún medio quebranta su derecho universal a al intimidad, lo denuncia y ya veremos. Pero a priori, nada de nada.
Ptons.
Hola Mota,
Mi intención no era centrarme en el caso de Telma Ortiz, sino abrir el abanico al conjunto de personas que, sin quererlo, se han convertido en personajes públicos de la noche a la mañana, por causas ajenas a su voluntad.
Te aseguro que, aunque nadie vulnere su derecho a la intimidad (siendo estrictos en lo que a justicia se refiere), el acoso mediático que sufren este tipo de personajes (con impunidad legal de los medios) les impide disfrutar de una intimidad como la que podamos tener tú o yo.
En otros países si alguien te fotografía por la calle y lo publican, se les condena. Aquí no, te pueden esperar en la puerta de tu casa todos los días que no están vulnerando el derecho a la intimidad. Más que un error de planteamiento, lo que tendríamos que discutir es donde empiezan los límites de lo privado y lo público.
Por cierto, gracias por dedicarme el anuncio de Harley Davidson, y felicidades por tu aniversario. Estaba pendiente de escribir una entrada en tu blog.
Menudo tema has elegido!
Es de los que provocan la discusión (o tertulia) inmediatamente en cualquier reunión.
Veo que comienzas haciendo una distinción entre el famoseo y todos los demás. Entiendo que debe ser así pues esta gente que se gana las perras saliendo en la tele hablando de su vida luego no puede exigir esa misma intimidad.
Los que se hacen famosos o populares por su trabajo reconocido, o como es el caso que comentas, de chiripa, imagino que deben sufrir este “acoso” limitado por aquello de la noticia aunque nunca vulnerando su privacidad y siempre un poco desde la paciencia.
En fin, que pienso que, en general, hay mucho morro en el “candelabro” tanto de unos como de otros, pues aquellos que no quieren “ruido” en general son respetados por los medios y tienen un toma y daca que les funciona bien.
De cualquier modo, la popularidad es algo que la mayoría de la gente desea pero que cuando se tiene, todos reniegan de ella. Por otra parte, los medios hacen bandera de la libertad de expresión, pero se convierte en libertinaje cuando se traspasan los límites.
BEsos!