
Se acabó lo que se daba…que se suele decir. Se acabaron las vacaciones, se acabó la playa, se acabó el dormir hasta la hora que te apetece, se acabó el comer a deshoras, se acabó el dormir la siesta…
En fin, toca volver a la dura realidad que absorve nuestras vidas: los madrugones, las horas muertas frente a los ordenadores, la comida de poca calidad, las prisas, los atascos…Y luego dicen que existe algo llamado depresión post-vacacional. No me extraña, apenas estoy terminando de escribir este párrafo y solo de pensarlo ya estoy sumido en una terrible depresión.
Lo bueno es que las pilas están cargadas de nuevo, y espero escribir buenos contenidos que hagan que PapaEnApuros.com continúe batiendo mes tras mes sus propios records.
Lo malo de irse pronto de vacaciones es que el resto del mundo las disfruta después de ti. A los que ya se han ido, bienvenidos. A los que se irán en breve, nos vemos a la vuelta.







