El bebé de cuatro meses – Su desarrollo mes a mes

Bebes de 4 meses Nuestro bebé ha dejado atrás el primer trimestre. El tiempo sigue volando, inmersos en una rutina completamente absorbente de comidas, pañales, sueños, comidas, …

Aunque todavía está en una fase muy inicial de su aprendizaje, el bebé de cuatro meses poco a poco será más interactivo. Esto hará que el bebé disfrute más de nosotros, y viceversa, que cada vez disfrutemos más del bebé.

Asimismo, sus habilidades físicas y psicomotrices van mejorando día a día.  El bebé gana en movilidad, por lo que los padres tendremos que estar (si cabe) cada vez más pendientes de él y no dejarlo sin vigilar en ningún momento, principalmente en lugares en altura (como pueden ser los cambiadores).

Operativa diaria

  • Continuamos con el baño y paseo diarios.
  • La higiene continuará como en el primer trimestre. Evitar la exposición al tabaco, cambio de pañal en cuanto se ensucie, baño diario, evitar colonias, cortar uñas de pies y manos, etc.
  • Protegerlo del sol directo utilizando cremas adecuadas para bebés.
  • Para su alimentación, si es posible, la leche materna continúa siendo la mejor de las opciones.
  • No dejar objetos punzantes o pequeños a su alcance, podría lastimarse o ahogarse con ellos.
  • Evitar situar al bebé en alto. Cada vez se mueve más, realizará movimientos bruscos que pueden provocar que se caiga. Hay que prestar especial atención en el cambiador: son altos y suelen estar colocados en el baño, donde hay objetos grandes y especialmente contundentes (lavabos, inodoros, el propio suelo de cerámica, etc.). Es fácil despistarse mientras se cambia el pañal al bebé, para coger una crema, una toallita, etc.
  • Es un buen momento para comenzar a utilizar la hamaca, donde el bebé podrá empezar a explorar el pequeño mundo que lo rodea y, no menos importante, dar un pequeño descanso a sus padres.

Qué esperar del bebé de 4 meses

  • Cuando está tumbado, el bebé puede levantar su cuerpo apoyándose en los brazos y mantener la cabeza erguida durante un ratito. Sigue siendo muy recomendable continuar ejercitando su cuello, por ejemplo poniéndolo boca abajo en el cambiador después del baño.
  • Poco a poco, cada vez pasará más tiempo despierto. Es el momento de empezar a establecer un patrón de sueño que se modifique lo menos posible en el futuro. En ocasiones, la falta de sueño de los bebés puede llegar a mantener en jaque a los padres (lee nuestros consejos).
  • Al permanecer más tiempo despierto, hay que jugar con el bebé todo lo que sea posible, y estimularlo adecuadamente.
  • Empezará a producir saliva (no confundirlo con la dentición, que generalmente ocurre más adelante) y se llevará todo lo que pueda a la boca, incluidas sus propias manos. Al producir saliva, experimentará con ella y hará sus primeras «pompitas«.
  • Empieza a tomar consciencia de las cosas que lo rodean, incluso de su propio cuerpo. El sujetador de mamá mientras le da el pecho, los dibujos del cambiador, los juguetes de la hamaca, su mano… Todo empieza a llamarle la atención.
  • Aunque con dificultad, empezará a sujetar los objetos con sus pequeñas manos. Un sonajero de bordes suaves será el juguete perfecto de las próximas semanas.
  • El sentido de la vista también mejora. Si en el tercer mes comenzaba a fijar la mirada en luces y objetos, en este cuarto mes el bebé amplía su campo visual y sigue el movimiento de los objetos tanto con los ojos como con la cabeza. Puedes estimular su vista con ropas de colores vivos y musicales móviles para la cuna.
  • Pestañea al hacer ruidos delante de él, como dar palmas o chascar los dedos.
  • La sonrisa social evoluciona. Si sitúas al bebé frente al espejo, comenzará a sonreír al ver su reflejo. Todavía no se reconocen ni tienen consciencia de sí mismos, pero les gusta la imagen y sonríen. También puedes provocarle sus primeras carcajadas con sus juegos de manos preferidos (tortitas, palmitas, cinco lobitos, etc.).
  • El bebé se vuelve mucho más activo, moviendo simpáticamente brazos y piernas e, incluso, dando pequeños gritos como de excitación y alegría.
  • Comienzan a comunicarse de la única forma que saben: llorando. Por ejemplo, cuando quieran que les cojan comenzarán a llorar. Con el paso de las semanas, serán conscientes del enorme poder que pueden ejercer sobre sus padres.

Al finalizar el cuarto mes, un bebé (en el percentil 50), pesará 7 Kg y medirá 63 cm.

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