La estancia en la incubadora

IncubadoraEl día que un hombre se convierte en padre primerizo, le asaltan sentimientos contradictorios. Por una parte, la alegría del nacimiento, de un embarazo llevado a buen puerto; por otra, la incertidumbre del futuro, la falta de experiencia…el miedo!! Con independencia de lo anterior, lo habitual es que, después del parto y el examen del pediatra, tu hijo acompañe a tu mujer a la habitación del hospital y, tras el alta hospitalaria, se traslade al domicilio familiar.

Sin embargo, en el caso de niños prematuros la situación es bastante diferente. Tras el examen del pediatra el bebé no vuelve a la habitación del hospital con sus padres, sino que es trasladado a una incubadora de la unidad de neonatología.

    • La sensación que te invade es terriblemente extraña. Acabas de tener un hijo, quieres estar con él. Sin embargo, tus visitas se ven reducidas por un estricto horario. Puedes visitarle por las mañanas de 12:45 a 13:30 y por las tardes de 17:30 a 19:00. Cuando la madre de el pecho al niño, podrá hacerlo de 12:00 a 12:45. El padre no.
    • Solo admitirán visitas de los familiares de los padres, no de amigos o conocidos, reducidas a 10 minutos al día (de 17:15 a 17:25), con un máximo de dos personas/día. Según el tamaño de la familia, podría ocurrir que sus abuelos únicamente vean a su reciente nieto 10 minutos/semana.
    • Dependiendo del estado del neonato, pudiera ocurrir que no pudieras tocar a tu hijo durante varios días para evitar un posible contagio.
    • Una vez pasado ese primer período, podrás tocar a tu hijo…pero únicamente podrás introducir los brazos en la incubadora que mantiene a tu hijo en condiciones óptimas de temperatura, aire, etc.
  • Cuando la estabilidad del niño lo permita, podrás finalmente sacar al niño de la incubadora y abrazarlo. Este es un momento muy especial que se disfruta con gran intensidad. En nuestro caso, tardamos 4 días en poder coger al niño…y ni siquiera yo pude hacerlo!!! Únicamente mi mujer.
  • En niños nacidos a partir de la semana 34, lo normal es observar grandes avances durante la primera semana. Si tenía algún tipo de tratamiento como máscara de oxígeno, vía con suero, lámpara para la ictericia, antibióticos, etc. es probable que se los hayan suprimido todos. Más aún, podría ser trasladado a una cuna. En niños de edad gestacional menor, el proceso será más lento.
  • A partir de ese momento, la incertidumbre y falta de horizonte temporal hace que las jornadas transcurran de forma tediosa y poco optimista. Por una parte, tú ves a tu hijo muy mejorado. Por otra, el conservadurismo (necesario) del personal médico, hace que no te hagas una idea real del tiempo que os queda en la unidad de neonatología.
  • Pasan los días y, cuando uno menos se lo espera, te comentan que te puedes marchar a casa. En nuestro caso pasaron 15 días desde el parto. Es un momento muy esperado y, nuevamente, algo extraño. Ya te habías acostumbrado a una rutina que vuelve a romperse. Yo solía decir que, durante esos 15 días, me sentía más como un «tío» que como un «padre«, pues el tiempo con mi hijo se reducía a 2 visitas diarias. Iba, le veía, lo disfrutaba un rato y me volvía a mi casa. La responsabilidad era del equipo médico que lo atendía, no mía. Una de las sensaciones más extrañas era dormir sin el niño en casa. Afortunadamente, eso se había acabado.

Como en todo lo demás, el mejor consejo que puedo daros es paciencia. El personal que trabaja en estas unidades de neonatología suele ser muy profesional, y el trato que reciben los niños es espectacular.

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