La píldora anticonceptiva: ¿inhibidora sexual?

Hace tiempo leí un artículo que me llamó la atención, porque no me dejó de resultar algo contradictorio lo que allí se decía. No recuerdo donde lo leí, pero por el título del post podéis adivinar la temática. El mensaje era claro, la píldora inhibe el deseo sexual.

Lo contradictorio del tema es el hecho de que un anticonceptivo, cuya misión es la de proporcionar un medio seguro con el que mantener relaciones sexuales, inhiba el deseo. Sin deseo no hay relaciones…¿entonces para qué un anticonceptivo?

Funcionamiento de la píldora

La píldora es un inhibidor de producción de hormonas sexuales, e impide la producción de óvulos. De sobra es conocido que las hormonas son culpables y desencadenantes de muchos de los procesos que ocurren en el cuerpo humano (como el inicio del parto, la subida de la leche, etc.). Las hormonas sexuales regulan nuestro apetito sexual y otros mecanismos físicos como la lubricación.

Entonces, si la píldora inhibe la producción de hormonas sexuales y éstas regulan nuestro apetito, la conclusión es clara. En la práctica, aquellas mujeres que toman la píldora durante períodos prolongados de tiempo, pueden corroborar que su flujo es menor, que su nivel de excitación es menor y, por tanto, su nivel de placer en las relaciones sexuales es mucho menor. Incluso, a veces, éstas se vuelven dolorosas.

Pros y contras

Como todo en la vida, la utilización de la píldora como anticonceptivo tiene puntos positivos y otros menos.

Entre los pros:

  • Previene la aparición de unos tipos de cáncer: parece ser que el consumo de la píldora protege frente al cáncer de ovarios y al de endometrio.
  • Seguridad: sin duda, uno de los aspectos más positivos de este anticonceptivo. Su porcentaje de éxito es realmente alto (teniendo en cuenta que ninguno proporciona un 100% de efectividad), lo cual permite que uno se relaje en las relaciones sexuales y, en consecuencia, que se disfrute incluso más de ellas. ¿Quién no ha tenido problemas con un preservativo? Es una situación realmente estresante.
  • Comodidad: es un anticonceptivo muy cómodo y fácil de utilizar. Basta con ingerir una pastilla a diario.

Entre los contras:

  • Comodidad: aunque es muy cómodo para el hombre, la realidad es que la que ingiere sustancias químicas que alteran su equilibrio hormonal es la mujer. ¿Estaría dispuesto el hombre a tomar algo que impidiera la producción de espermatozoides?
  • Comodidad: de nuevo la comodidad vuelve a ser un inconveniente. Efectivamente, simplemente hay que tomar una pastilla a diario, pero todos los días y en el mismo intervalo horario. Si se olvida un solo día, deja de ser efectiva en el mes en curso. Puede convertirse en una pequeña psicosis.
  • Períodos de descanso: la píldora no puede utilizarse indefinidamente y, después, esperar que no tenga consecuencias. Su uso prolongado sin descansos puede provocar verdaderos desarreglos hormonales, irregularidad en la menstruación, dificultad para quedarse embarazada, etc. Por eso es importante seguir las instrucciones del ginecólogo y respetar los períodos de descanso.
  • Sequedad vaginal: lo que provocará que las relaciones sean menos placenteras y, en el extremo, dolorosas.
  • No está demostrado que su consumo aumente la probabilidad de sufrir un cáncer de mama, ni tampoco lo contrario. Se recomienda, sin embargo, que se descarte que ese cáncer esté presente antes de tomarla.
  • A continuación podéis leer un pequeño extracto del prospecto:
  • Posibles efectos adversos: infecciones comunes, trastornos del sistema inmune, metabólicos y nutricionales, psiquiátricos, del sistema nervioso, oculares, vasculares, gastrointestinales, hepatobiliares, renales, de las mamas, del sistema reproductor, etc.

Otros usos de la píldora

A veces, la píldora no se utiliza como mero anticonceptivo, y su uso es recomendado en ciertas situaciones:

  • Regula la menstruación: efectivamente, la píldora se aconseja como regulador de los ciclos menstruales para mujeres muy irregulares.
  • Dolor menstrual: la píldora muchas veces puede reducir el dolor sufrido durante la menstruación.
  • Quistes en los ovarios: su consumo puede prevenir la aparición de quistes en los ovarios, al impedir la ovulación. De manera complementaria, si ya se tienen esos quistes ayuda a eliminarlos (por la misma causa, la falta de ovulación).

Alguna mujer, después de leer este post, estará pensando en dejar de tomar la píldora. Sin embargo, ¿en cuánto tiempo se recupera la normalidad? Desgraciadamente no es algo inmediato. Los niveles hormonales no se regulan de un día para otro, es un equilibrio delicado que requiere su tiempo.

Y si todo esto es de sobra conocido (y aparece en los prospectos), ¿por qué no lo advierten los médicos? Como decía un conocido, «poderoso caballero es don dinero«. $$$

Y tú, ¿has tomado la píldora? ¿qué tal te ha ido?

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